Cómo ayudar a su hijo con autismo a comunicarse: el poder de las palabras

Un artículo dirigido a las familias sobre cómo apoyar la comunicación, valorar los gestos y los apoyos visuales, y trabajar con profesionales para crear un plan de comunicación coherente.

Leer en inglés: Helping Your Child with Autism Communicate: The Power of Words

Por el Dr. Peter Beddow, BCBA-D

Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) pueden comunicarse de manera diferente a sus pares neurotípicos. Este artículo ofrece estrategias para fomentar la comunicación verbal de su hijo en casa, además de abordar el desafío de los estilos de crianza diferentes.

La importancia de esperar

La paciencia es clave. Cuando su hijo intente comunicarse de forma no verbal (gestos, tirando de usted, señalando), resista el impulso de cumplir su petición de inmediato. Esto le enseña que las palabras no son necesarias. En cambio, espere con paciencia a que intente hacer una petición verbal, aunque le tome tiempo.

Hacer que las palabras sean gratificantes

Cuando su hijo use palabras, incluso aproximaciones, ¡reconozca y celebre su esfuerzo! Este refuerzo positivo hace que usar palabras sea una experiencia gratificante y lo motiva a seguir haciéndolo.

Ir más allá del sí/no

Aunque "sí" y "no" son buenos puntos de partida, es importante avanzar más allá de ellos. Anime a su hijo a usar la palabra específica para lo que desea. Por ejemplo, en lugar de preguntar "¿Quieres una fresa?", pregunte "¿Qué quieres?". Puede ser útil esperar que el niño use una oración en lugar de una sola palabra. Esto lo anima a pensar y a expresarse de manera más completa.

El poder de elegir

Ofrecer opciones puede motivar la comunicación verbal. Frases como "¿Quieres jugo o leche?" presentan opciones que requieren una respuesta verbal.

Está bien decir que no

Esperar una petición verbal puede generar frustración tanto en usted como en su hijo. Está bien alejarse si no intenta usar palabras. Esto le enseña que la comunicación es necesaria para satisfacer sus necesidades.

Las rabietas son normales

Cuando usted no le da al niño lo que quiere, es posible que se altere o incluso llore y grite. Esto se debe a que, en el pasado, el niño ha podido obtener lo que quiere sin usar palabras, y el cambio puede ser difícil de sobrellevar. Algunos niños incluso se vuelven agresivos con sus padres o maestros porque, históricamente, esta conducta ha hecho que los adultos se rindan y cedan.

En lugar de continuar el patrón de ceder, esté dispuesto a esperar, incluso si el niño tiene una rabieta. Si cede porque no quiere que el niño se altere, le está confirmando al niño que una rabieta es la forma más eficaz de conseguir algo. Esto hará que las conductas de rabieta continúen e incluso aumenten. También hará que el niño crea que las rabietas son eficaces con otros adultos – y esto puede afectar la conducta del niño en la escuela y en la comunidad.

Un frente unido: la importancia de estrategias de comunicación coherentes

Cuando los padres tienen enfoques diferentes para satisfacer las necesidades de su hijo, esto puede resultar confuso y frustrante para el niño. Imagine a un niño que aprende que llorar o tener rabietas le permite obtener lo que quiere de uno de sus padres, pero que con el otro es necesario usar palabras. Esta falta de coherencia puede provocar:

  • Frustración e ira: el niño puede sentir que su mundo es impredecible y reaccionar con crisis.
  • Resentimiento: el niño podría sentir resentimiento hacia ambos padres. Puede ver a uno de ellos como poco dispuesto a poner límites y sin la paciencia necesaria para enseñarle a hacer cosas difíciles, mientras que el otro parece demasiado exigente.
  • Sobregeneralización: el niño podría asociar el género de un cuidador específico con el enfoque incoherente y desarrollar un sesgo negativo hacia todos los cuidadores de ese género.

Crear coherencia

  • La comunicación es clave: los padres deben conversar y ponerse de acuerdo sobre una estrategia de comunicación para su hijo.
  • Busque orientación profesional: un terapeuta o pediatra puede ayudar a crear un plan de comunicación que funcione para su familia.
  • Paciencia y coherencia: los niños con TEA necesitan tiempo para desarrollar nuevas habilidades de comunicación. Sea paciente y coherente con su enfoque.

Consejos adicionales

  • Céntrese en los intereses de su hijo durante los ejercicios de comunicación.
  • Use tarjetas con imágenes u otras ayudas visuales para apoyar la comunicación verbal.
  • Hable con el terapeuta o pediatra de su hijo para obtener más orientación y estrategias.

Al incorporar estas técnicas y presentar un frente unido, puede crear un entorno en casa que anime a su hijo con TEA a desarrollar sus habilidades de comunicación verbal y a sentirse seguro y apoyado.